Entre los propósitos de este año decidí que intentaría jugar a
Bueno, pues con todo eso le pedí a Herrdoktor que encontrara un juego al que pudiesemos jugar los dos juntos y que me gustase. Una vez se secó las lagrimas que derramó de la emocion ;-) empezó a darle caña a la mulita y a los mandos hasta que el otro día, por fin, dijo “bueno, estamos preparados para probar varios juegos”
Anoche estuvimos jugando a uno de Star Wars pero con piezas de lego. La verdad es que resultó muy curioso. Ya se (o anoche sabía, aunque esas cosas se me olvidan con una facilidad pasmosa) cómo se dispara, cómo se montan las piezas y algunas veces se como se salta. En cuanto deje de asustarme (o de encontrarle otra utilidad) cada vez que vibra el mando y aprenda a manejar el sable laser, creo que jugaré mejor.